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Una maestra lucha en la Amazonía para que no desaparezca su lengua

El iskonawa es una lengua indígena de la región Ucayali y solo cuenta con 22 hablantes, entre adultos, jóvenes y niños

Fotos: Oficina de Prensa

Oficina de Prensa

3 de julio de 2026 – 8:29 p. m.

Gesica Pérez Rodríguez es una maestra de escuela rural que afronta un enorme desafío: revitalizar la lengua iskonawa entre sus estudiantes de primaria, una de las lenguas originarias del Perú con menor número de hablantes y que está considerada en peligro de desaparecer.

El iskonawa es una lengua indígena de la familia lingüística pano y se habla en las cuencas de los ríos Callería, Utiquinia, Shesha y Abujao, en la región Ucayali.

Se estima que cuenta solo con 22 hablantes, entre adultos, jóvenes y niños. Su alfabeto oficial, reconocido por el Ministerio de Educación en el año 2018, consta de 18 grafías, de las cuales 4 son vocales y 14 son consonantes.

Gesica tiene 34 años y aprendió el iskonawa de sus padres, Elizabeth y José, ambos pertenecientes a este pueblo indígena, en la comunidad nativa Chachibai, en el distrito de Callería, en la región Ucayali.

Con ocasión del Día del Maestro, el caso de la maestra Gesica es un ejemplo de esfuerzo y convicción por recuperar desde la escuela la lengua de sus ancestros.

Su vocación de maestra nació cuando era niña y veía a su profesora contar historias.

Esa actitud despertó su curiosidad y el deseo de aprender para algún día enseñar a otros con la misma dedicación y entusiasmo.

“Cuando, en el 2017, el Ministerio de Educación oficializó el alfabeto de la lengua iskonawa, me animé a estudiar Educación Primaria Intercultural Bilingüe y a aprovechar una de las dos becas que ofrecía la Universidad Intercultural de la Amazonía (UNIA), para la etapa preuniversitaria en la ciudad de Pucallpa”, recuerda.

“Me decidí por esta carrera porque creo que así podemos rescatar, revitalizar, revivir y visibilizar mi lengua materna y su cultura”, afirma.

En el 2018, Gesica aprobó el examen de admisión a la UNIA y al culminar, en el 2024, tuvo su primera experiencia como maestra en la IE Auristela, de la ciudad de Pucallpa.

Sin embargo, su sueño era enseñar a los niños de las zonas rurales que aún hablaban o entendían algunas de las lenguas originarias de la región Ucayali, como el shipibo-konibo, ashaninka, yine y el iskonawa, la lengua de sus padres y ancestros.

En el 2025, la IE N.° 65224, de Chachibai, identificada como escuela EIB de revitalización cultural y lingüística en la lengua iskonawa, ofreció una plaza de contrato. Era la oportunidad que estaba esperando: Gesica dio el examen de dominio de lengua originaria y ganó la plaza para retornar y enseñar en su comunidad nativa.

Una maestra dedicada

Gesica tiene más de un año enseñando en la escuela EIB de Chachibai, y a diario desarrolla sesiones de aprendizaje y ejercicios para revitalizar la lengua originaria con Helen, Harry, Emily, Leonela, Hanks y Pablo, sus entusiastas alumnos de primaria.

Entre sus materiales educativos, emplea cartillas con imágenes y textos escritos en la lengua iskonawa que narran historias y revaloran los conocimientos ancestrales ligados a la selva amazónica.

“La revitalización de una lengua requiere su desarrollo en la escuela, en la casa, en la chacra y en todo lugar para que los niños se sientan orgullosos de la herencia que les dejaron sus abuelos y de ser iskonawas”, señala.

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